No sólo por el relax que se siente al llegar, esa luz mágica que tiene la Costa del Azahar te envuelve en cuanto entras en la provincia de Castellón y empiezas a ver los naranjos al borde de la autopista.
La luna de Vinaroz es algo increíble. De hecho el sábado pudimos disfrutar de una cena a la luz de las estrellas en el Restaurante Ermita, situado en una altura elevada cerca del pueblo y desde donde se pueden tener visiones privilegiadas del Universo.
Había una observación astronómica a cargo de un grupo de expertos, con telescopios y pude ver perfectamente Saturno, con sus anillos.
Fue un fin de semana fantástico de playa, risas y buena compañía.

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